Endurecimiento de la política de Indonesia: un punto de inflexión para la inversión china en níquel
Indonesia, gracias a sus abundantes recursos de mineral de níquel y la prohibición de exportaciones desde 2020, ha logrado atraer a empresas chinas para construir fundiciones y parques industriales en el país, elevando su participación en la producción mundial de níquel del 30% en 2020 a más del 60% en 2025. Sin embargo, con la llegada del presidente Prabowo Subianto a finales de 2024, la orientación política ha cambiado drásticamente. El gobierno se centra en aumentar los ingresos y el gasto, planea incluir las exportaciones de carbón, aceite de palma y ferroaleaciones bajo control central, y propone aumentar los impuestos mineros y revisar los precios de referencia de los minerales. Aunque finalmente el níquel en bruto quedó excluido de la lista de control, una serie de medidas ya han sacudido seriamente la confianza de los inversores.
La Cámara de Comercio China (Indonesia) envió una carta a Prabowo advirtiendo que estas medidas podrían frenar futuras inversiones. Los datos muestran que en 2025, la inversión extranjera directa en Indonesia cayó un 6% interanual, después de haber crecido un 19% el año anterior; tras alcanzar su punto máximo en 2024, la nueva inversión en fundición de metales básicos se ha estancado. La incertidumbre política se ha traducido directamente en un cambio en los flujos de capital.
Primera diversificación internacional de las empresas chinas de níquel
Ante el deterioro del entorno en Indonesia, dos líderes chinos en níquel —Tsingshan Group y Lygend Resources— han comenzado a buscar activamente destinos de inversión alternativos.
Tsingshan Group ha presentado al gobierno de Madagascar una propuesta para un parque industrial valorado en miles de millones de dólares, que abarca varios minerales como níquel y cobalto. El Ministro de Minería de Madagascar, Karl Andriamparany, indicó que la propuesta se inspiró en los proyectos de Tsingshan en Morowali y Weda Bay de Indonesia, pero aún está en revisión y no se han emitido licencias mineras. Tsingshan firmó un memorando de cooperación con Madagascar en febrero de 2025, y los detalles de esta propuesta se hacen públicos por primera vez.
Lygend Resources, por su parte, está avanzando en dos frentes: África y el Pacífico. Según fuentes informadas, Lygend está negociando la adquisición de una participación en el proyecto de níquel Kabanga en Tanzania (uno de los mayores yacimientos de sulfuro de níquel no explotados del mundo), que está en manos de la empresa estadounidense Lifezone Metals. Además, Lygend ha presentado una oferta a la minera estatal de Nueva Caledonia, SMSP, para adquirir su participación en el proyecto inactivo de níquel Koniambo; ambas partes ya han realizado visitas de campo.
Si estos proyectos se concretan, marcarán la primera incursión de las empresas chinas de níquel en activos de níquel fuera de Indonesia.
Oportunidades y riesgos de las inversiones alternativas
Los cambios en las políticas de Indonesia ya han tenido efectos en cadena en el mercado global del níquel: las expectativas de una oferta más ajustada y el aumento del precio del níquel a máximos de dos años han abierto una ventana para la reanudación de proyectos paralizados como Koniambo. Koniambo alcanzó una producción máxima de más de 28.000 toneladas en 2018, pero cerró en 2024 debido al desplome de los precios; posteriormente, Glencore vendió su participación del 49%.
Sin embargo, los desarrollos greenfield en Madagascar y Tanzania enfrentan riesgos muy diferentes.Sin embargo, los desarrollos greenfield en Madagascar y Tanzania enfrentan riesgos muy diferentes. Madagascar experimentó un golpe de estado el año pasado, ahora gobernado por un gobierno militar de transición, y solo levantó en enero de 2025 una suspensión de 16 años de nuevos permisos mineros. El proyecto existente de níquel-cobalto Ambatovy, que ha estado en pérdidas durante mucho tiempo, está siendo vendido con pérdidas por Sumitomo Corporation. El proyecto Kabanga en Tanzania, aunque rico en reservas, tiene altos costos de desarrollo: Lifezone estima una inversión inicial de casi 1.000 millones de dólares, un período de construcción de 6 años y una capacidad anual de aproximadamente 50.000 toneladas. La venta por parte de BHP de su participación del 17% en 2025 refleja las dudas del mercado sobre las perspectivas del precio del níquel.
En comparación con Indonesia, los proyectos africanos carecen de infraestructura existente, suministro de mineral a gran escala y un ecosistema industrial maduro. El éxito de las empresas chinas en Indonesia se ha beneficiado en gran medida de la cooperación gubernamental y el modelo operativo de parque industrial, pero replicarlo en África enfrenta desafíos políticos, de gobernanza y geoeconómicos.
Tendencias de reestructuración de la cadena global de suministro de níquel
La migración del capital chino del níquel hacia el exterior es esencialmente otro ajuste de la cadena global de suministro de níquel bajo la interacción entre la geopolítica y las políticas industriales. Indonesia, gracias al nacionalismo de recursos, se ha convertido en el principal productor de níquel, pero la volatilidad de las políticas está debilitando su atractivo. Al mismo tiempo, el exceso de oferta en el mercado global de níquel se ha visto agravado por la capacidad de bajo costo de China, lo que ha obligado a los productores de alto costo (como Glencore, BHP y Sumitomo) a retirarse, dejando espacio para la expansión de las empresas chinas en el extranjero.
Desde una perspectiva más amplia, la diversificación de las inversiones chinas en níquel en el extranjero responde a la lucha estratégica de los países del Sur Global en el ámbito de los minerales críticos. Países ricos en recursos como Madagascar y Tanzania están tratando de introducir capital y tecnología chinos para establecer capacidades de procesamiento downstream, con el fin de ganar un lugar en la cadena de valor de la nueva energía. Sin embargo, estos países a menudo enfrentan problemas como infraestructura débil y falta de continuidad en las políticas, lo que hace que la replicación exitosa del modelo de Indonesia sea incierta.
Conclusión
El endurecimiento de las políticas de Indonesia se ha convertido en un catalizador para la salida de capital chino del níquel. La exploración en el extranjero de empresas como Tsingshan y Lygend marca un cambio en la estrategia de inversión de China en el sector del níquel, pasando de una concentración en un solo país a una dispersión regional. Sin embargo, el alto riesgo y el alto costo de los destinos alternativos limitarán la escala de la transferencia de capital a corto plazo. A largo plazo, la cadena global de suministro de níquel podría volverse multipolar, pero Indonesia seguirá manteniendo su posición dominante a corto plazo. Para los inversores, la estabilidad política, la infraestructura complementaria y la capacidad de gobernanza del país anfitrión se convertirán en variables de decisión más críticas que la simple dotación de recursos.