Resiliencia de Londres ante la divergencia del capital global
En 2025, el panorama de la inversión extranjera directa (IED) global presenta una divergencia significativa. Según el último *European Investment Monitor* de EY, el número total de proyectos de IED en Europa cayó por segundo año consecutivo, ya que los inversores se mostraron cautelosos ante la incertidumbre comercial y los riesgos geopolíticos. Sin embargo, Londres logró resultados contrarios a esta tendencia: el número total de proyectos de IED durante todo el año aumentó un 5% interanual, destacando especialmente en el sector de tecnología digital, con 85 proyectos de IED tecnológicos que la sitúan en el primer puesto entre las ciudades europeas, casi el doble que París, que ocupa el segundo lugar (42 proyectos).
Esta diferencia no es casual. En los últimos cinco años, Londres ha atraído un total de 616 proyectos de IED relacionados con la tecnología, más del doble que París en el mismo período, consolidando su posición dominante a largo plazo. Desde una perspectiva global, el Reino Unido en su conjunto ocupa el segundo lugar en Europa con 730 proyectos de IED (solo superado por Francia, con 852), y Londres contribuye con una proporción considerable de inversiones digitales de alto valor añadido. Esto refleja que el capital se está concentrando en ciudades clave con ventajas ecosistémicas profundas, en lugar de distribuirse de manera uniforme por todo el continente europeo.
Del modelo francés a la vía londinense: cambio del motor de crecimiento
Francia ha atraído en los últimos años inversiones manufactureras y logísticas mediante incentivos fiscales y reformas administrativas, lo que la sitúa a la cabeza de Europa en volumen total de IED. Pero la ventaja competitiva de Londres radica en la economía de servicios y la innovación digital. El análisis de EY señala que la "disponibilidad de talento, la facilidad de financiación y su condición de motor de la economía de servicios del Reino Unido" son sus ventajas clave. En la lucha global por la inversión digital, estos factores intangibles resultan más atractivos a largo plazo que los costes o las subvenciones tradicionales.
Cabe destacar que el Reino Unido registró en 2025 un total de 155 proyectos de IED en tecnología y servicios informáticos, lo que representa aproximadamente el 18% del total europeo en esta categoría, superando a Francia (104) y Alemania (102). Esta ventaja se alinea estrechamente con la estrategia industrial moderna del gobierno británico. El Reino Unido considera la tecnología y los servicios profesionales como áreas centrales para el crecimiento futuro del país, y Londres es el laboratorio natural para la implementación de estas estrategias. Anna Anthony, socia directora de EY para el Reino Unido e Irlanda, declaró: "Aunque la turbulencia del comercio mundial ha afectado significativamente la confianza de los inversores, es alentador ver que el Reino Unido mantiene su competitividad en sectores clave".
Apoyo estructural al crecimiento contrario a la tendencia
El crecimiento contrario a la tendencia de la IED digital en Londres no es casual, sino el resultado de múltiples factores estructurales que actúan conjuntamente:
- **Efecto de concentración de talento**: Londres cuenta con la reserva de talento tecnológico más densa de Europa, donde universidades, centros de investigación y startups forman un círculo virtuoso que atrae a empresas multinacionales para establecer centros de I+D y laboratorios de innovación.- **Efecto de concentración de talento**: Londres cuenta con la reserva de talento tecnológico más densa de Europa, donde universidades, instituciones de investigación y startups forman un círculo virtuoso, atrayendo a empresas multinacionales para establecer centros de I+D y laboratorios de innovación.
- **Ecosistema de financiación maduro**: Como centro financiero global, Londres ofrece a las empresas digitales apoyo financiero en todo el ciclo, desde la ronda inicial hasta la OPI, a través de capital riesgo, capital privado y los mercados de capitales.
- **Estabilidad política**: Aunque hubo turbulencias tras el Brexit, en los últimos años el gobierno se ha esforzado por reforzar la certeza regulatoria y ha lanzado la «Estrategia Industrial Moderna», dando prioridad a la inversión en infraestructura digital e inteligencia artificial. EY destaca que «reforzar la estabilidad regulatoria y la competitividad» es crucial para dirigir el capital hacia sectores estratégicos.
- **Ajuste posterior al Brexit completado**: Los acuerdos de equivalencia entre la City de Londres y la Unión Europea se han ido implementando gradualmente, garantizando los canales de comercio de servicios digitales y reduciendo los riesgos operativos transfronterizos.